El gobierno de Estados Unidos presentó su Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026, en la que establece que la cooperación en materia de seguridad con México estará condicionada a la obtención de resultados “tangibles” en el combate al narcotráfico.
El documento, difundido por la Casa Blanca, señala que dichos resultados incluyen el incremento de extradiciones, detenciones, incautación de precursores químicos y el desmantelamiento de laboratorios clandestinos.
President Trump continues to DELIVER for the American people. @ONDCP and @DrugCzar47 just released the National Drug Control Strategy.
This is not just a document, it follows through on the President’s promise to America. PROMISES MADE, PROMISES KEPT by @POTUS.…
— ONDCP (@ONDCP) May 4, 2026
La estrategia identifica a México como un punto clave en la producción y tránsito de drogas sintéticas, particularmente fentanilo y metanfetaminas, que ingresan a territorio estadounidense a través de la frontera sur.
Asimismo, instruye al Departamento de Estado de Estados Unidos, a través de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL), a garantizar la cooperación del gobierno mexicano en acciones como la incautación de insumos químicos y la reducción de la producción de drogas sintéticas.
El documento precisa que la asistencia en seguridad —que contempla programas de capacitación para funcionarios de seguridad y del sistema judicial, así como intercambio de inteligencia— dependerá del cumplimiento de estos objetivos.
Además, la estrategia plantea la identificación, detención y extradición de líderes de organizaciones criminales, a las que se refiere como organizaciones criminales transnacionales (TCO, por sus siglas en inglés) y organizaciones terroristas extranjeras (FTO).
Este enfoque se inscribe en la política impulsada durante la administración de Donald Trump, en la que se ha designado a diversos cárteles mexicanos bajo la categoría de organizaciones terroristas.
Con información de López-Dóriga Digital
