Tres elecciones presidenciales sudamericanas en los próximos 5 meses


Por Daniel Zovatto

Además del balotaje peruano del 7 de junio, América Latina debe mirar con atención otras dos elecciones sudamericanas decisivas: Colombia y Brasil.

En conjunto, estos tres procesos pueden acelerar una nueva reconfiguración del mapa político-electoral regional.

En Perú, Keiko Fujimori llega al tramo final del balotaje del 7 de junio con una ventaja estrecha sobre Roberto Sánchez: Datum la ubica con 39.5% frente a 36.1%, mientras Ipsos también registra una ventaja de alrededor de cuatro puntos. Pero la elección sigue abierta: el bloque de votos blancos, viciados e indecisos continúa siendo suficientemente amplio como para alterar el resultado: entre 24 y 26%.

Colombia votará el 31 de mayo en una primera vuelta marcada por una “guerra de encuestas”. Iván Cepeda (izquierda) lidera, pero Abelardo de la Espriella (derecha) ha crecido con fuerza y ya aparece en empate técnico en algunos sondeos: el CNC sitúa a Cepeda con 33.4% y a De la Espriella con 30.9%, mientras Paloma Valencia (también derecho y cercana al expresidente, ) queda rezagada en 12.6%. AtlasIntel también muestra una carrera muy cerrada: Cepeda 38.7% y De la Espriella 37.3%.

El escenario más probable, por tanto, no es una definición en primera vuelta, sino una segunda vuelta entre Cepeda y De la Espriella, salvo una sorpresa de último minuto. La derecha llega fragmentada entre una opción más disruptiva y antipolítica —De la Espriella— y el uribismo tradicional de Paloma Valencia; mientras tanto, el centro, representado por Sergio Fajardo y Claudia López, aparece desdibujado y sin capacidad clara de arbitrar la contienda.

Brasil, por su parte, entra en una semana crucial. Hasta hace poco, la elección parecía cabeza a cabeza entre Lula, que busca un cuarto mandato presidencial, y Flávio Bolsonaro hijo de Jair Bolsonaro, inhabilitado hasta el año 2030 por su participación en el intento, fallido golpe de estado de enero del 2023.

Pero el caso Banco Master/Daniel Vorcaro —revelado por The Intercept y amplificado por medios internacionales— golpeó la candidatura del Bolsonaro. Reuters reportó que Datafolha pasó de un empate 45%-45% a una ventaja de Lula sobre Flávio por 47% a 43% en una eventual segunda vuelta.

La gran incógnita es si esta caída de Flávio Bolsonaro será coyuntural o estructural. Si logra contener el daño, Brasil volverá a una competencia polarizada y cerrada. Si no lo consigue, Lula podría recuperar la centralidad política y convertir la crisis del bolsonarismo en una oportunidad electoral.

En síntesis: Perú, Colombia y Brasil redefinirán el tablero regional.





Source link