Es él, no ella


¿Cuándo fue la última vez que un gobierno pudo resolver un problema grave?
Florestán.

    Ayer le decía, hoy le reitero, que la presidenta Claudia Sheinbaum, y con ella el movimiento, partido y país, pasa, pasamos, por el momento de mayor riesgo de que haya registro desde el siglo pasado, en las relaciones con el gobierno de Estados Unidos, hoy de Donald Trump, promotor de esta escalada.

          Por una parte, aquí, la herencia que la presidenta recibió del antecesor en temas vitales: el esquema público de salud, el escenario violento como ningún presidente ha legado, la crisis de las finanzas públicas en niveles no vistos en este siglo y la fuerza de un movimiento, que no la acaba de reconocer en su liderazgo que reservan al fundador, impune pero falsamente ausente.

          Y en la otra, la desestabilizante ofensiva de Trump que ella capea con sus mejores habilidades y, hasta ahora, resultados.

          Pero ya no es lo que haga contra la delincuencia organizada si no lo que aquél quiera ver y decir, aunque no tenga nada que ver con sus logros y, a veces, ni con la realidad.

          Ayer le hablaba de la dura jornada del miércoles, primero Trump, anunciando que iniciaría operaciones en territorio mexicano contra esas organizaciones criminales y luego de su fiscal, Todd Blanche, adelantando que el Departamento de Justicia seguirá denunciando gobernantes y políticos mexicanos acusados de relaciones con los cárteles y pidiendo su extradición, que ya hemos visto el impacto que ha tenido en el gobierno de México, en las filas del oficialismo, del morenismo y en la presidenta misma que ha salido a dar la cara, en lo que pocos, temerosos, la han acompañado.

          Lo que les quiero decir es que, siendo de vida lo que ha hecho su gobierno contra la delincuencia organizada, tras la reciente tolerancia de los abrazos, el factor decisivo no serán sus logros ni su cabeza fría sino lo que Trump necesite y quiera, por encima de lo que sea.

          Este país incluido.

          Así hay que verlo. De ese nivel.

          Es él, pues, no ella.

          Y tampoco somos nosotros.

RETALES

  1. CALIENTE.- En este escenario, ayer empezaron a calentar Tamaulipas, ofensiva en la que el nombre que más se repitió fue el de Américo Villarreal, quien fungió como coordinador de campaña de Rubén Rocha Moya, en 2021;
  2. ANTECESORES.- Y no sería nada nuevo. En el gobierno de Peña Nieto encarcelaron, al exgobernador Tomás Yarrington, (1999-2004) y a Eugenio Hernández (2005-10). Hoy consideran prófugo a Francisco García Cabeza de Vaca (2016-22). Así que no sería ninguna novedad en Tamaulipas; y
  3. TATIS.- Tatiana Clouthier fue brevemente encargada del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, de cuyas actividades no hay mucho registro y ahora lo deja para ser candidata al gobierno de Nuevo León, una galantería de Morena a la oposición y una cesión adelantada a la oposición. La que sea.

Nos vemos el martes, pero en privado.





Source link