McLaren abrió el Mundial… para los otros


La Fórmula 1 se juega en milésimas, pero también en milímetros. Y este fin de semana, en Las Vegas, McLaren perdió por ocho décimas de milímetro, lo que se desgastó de más en el patín del fondo plano de los autos de Lando Norris y Oscar Piastri. Un detalle técnico, sí, pero determinante: la FIA descalificó a los dos después de la carrera.

Norris había terminado segundo y Piastri cuarto. Pero esa lectura se borró en la mesa de los comisarios. Y en un suspiro, lo que era un cierre relativamente controlado para Norris se convirtió en un Mundial abierto, dramático y, para él, peligrosamente incierto.

McLaren abrió el Mundial… para los otros - lando-norris-se-reivindica-en-austria-1024x683
El piloto británico de McLaren Lando Norris tras ganar el Gran Premio de Austria que se ha disputado en Spielberg, Austria. Foto de EFE/EPA/ANNA SZILAGYI

Porque con la sanción, la ventaja del británico cayó a 24 puntos, mientras Max Verstappen —ganador en Las Vegas— revivió la pelea grande. Al punto de quedar nivelado en puntos con Piastri, su otro rival directo. Quedan dos grandes premios y todo cambió.

McLaren abrió el Mundial… para los otros - oscar-piastri-1024x631
Oscar Piastri tras ganar el GP de Países Bajos. Foto de EFE/EPA/SEM VAN DER WAL

En números:

  • Si Norris gana una de las dos carreras finales, prácticamente asegura el título.
  • Si no gana, pero hace dos podios, sigue siendo favorito.
  • Si Verstappen triunfa en una y queda segundo en la otra, todo se define en la última vuelta del año.
  • Y si Max gana las dos, Norris está obligado a dos podios altos; cualquier tropiezo lo deja fuera.
  • Piastri necesita ganar una carrera para mantenerse en la pelea real; sin victoria, depende de que falle Verstappen.
McLaren abrió el Mundial… para los otros - max-verstappen-enciende-el-mundial-de-f1-2-1024x681
AUSTIN (EEUU), 19/10/2025.- El cuádruple campeón del mundo neerlandés Max Verstappen (Red Bull), ganador del Gran Premio de Estados Unidos, el decimonoveno del Mundial de Fórmula Uno, este domingo en el Circuito de las Américas de Austin (Texas). EFE/EPA/DUSTIN SAFRANEK

Ésta es la Fórmula 1 en estado puro: donde un Mundial entero puede voltearse por “bottoming”, desgaste del fondo, tráfico o un reglaje de suspensión demasiado ambicioso. Y donde un líder con ventaja cómoda amanece, de un día para otro, con el campeonato respirándole en la nuca.

McLaren pidió disculpas. No había de otra. La culpa no es de los pilotos. Pero el daño está hecho. El Mundial, reabierto. Y el margen, casi borrado.

Lo que viene es de fotografía. Como diría Florestán: la vida —y la F1— no perdona un milímetro.





Source link