Noticias de Juárez.- Residentes del fraccionamiento Eréndida, denunciaron que el rastro municipal, operado por la Dirección de Industrialización Agropecuaria, estaría descargando residuos orgánicos y sangre de animales sacrificados directamente al sistema de alcantarillado, sin procesos de tratamiento o medidas sanitarias.
Los señalamientos fueron respaldados con fotografías proporcionadas por vecinos y trabajadores del centro de sacrificio, donde se observan restos de carne en el suelo, animales abiertos en canal y contenedores con residuos ubicados a la intemperie y en cercanía de canales de desagüe. La preocupación entre los habitantes ha aumentado ante el riesgo de enfermedades, especialmente en el contexto de las altas temperaturas actuales.
El establecimiento se localiza en la calle Iztaccíhuatl, esquina con Prados de Santa Anita, y ha operado en esa zona durante varias décadas. De acuerdo con los testimonios, los desechos provenientes del rastro han provocado la obstrucción del drenaje, lo que ha derivado en la salida de residuos cárnicos por las alcantarillas.
Una habitante del sector, que pidió mantener el anonimato, señaló que existe preocupación por la salud de niñas, niños y personas mayores, al considerar la situación como un posible foco de infección.
Hasta el momento, las autoridades municipales no han emitido una postura oficial ante la denuncia, pese a las reiteradas solicitudes de los vecinos para que se realice una intervención sanitaria en el lugar.

